Alzó su espada justo delante de la batalla, quien se encara con este soldado armado, quien desarma esa vida desvalorada por el simple morir en la batalla.
Gloria busca en su muerte, alegría en su caída pero en ninguno de sus aspectos logrará la fama ansiada.
Su sangre deja el cuerpo, su mente la consciencia, no es mortal pero si letal no por la gravedad de una
sino por la cantidad por las que sangra.
Adiós te digo joven caballero, no hay torre en pie cuando se destruyen sus cimientos...
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